5/12/16

Pérdida de Dientes y enfermedad cardiaca [5-12-16]

Pérdida de Dientes y enfermedad cardiaca

Según investigadores estadounidenses, existe una sólida relación entre la pérdida de los dientes y la enfermedad cardíaca. Un estudio de más de 42,000 adultos estadounidenses mayores de 40 halló que la enfermedad cardiaca estaba presente en el 4,7% de los que presentaban pérdida de los dientes, el 5,7% de aquellos a los que les faltaba entre uno y cinco dientes, el 7,5% de aquéllos a los que les faltaban entre seis y 31, y el 8,5% de aquéllos que habían perdido todos los dientes.

"Estos resultados recalcan la importancia de la asesoría para la promoción de la salud que incluya la promoción de comportamientos saludables para el corazón, la prevención y el control de los factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular y el mantenimiento de una buena salud oral", ha declarado la Dra. Catherine Okoro, de los Centers for Disease Control and Prevention de Estados Unidos.

Estudios anteriores también han hallado una relación entre la enfermedad periodontal y la pérdida de los dientes con un mayor riesgo de arterosclerosis y ataque cardíaco.

La relación entre la pérdida de los dientes y la enfermedad cardíaca es información importante porque ambas afecciones son comunes en la población general. Sin embargo, los resultados deberían ser interpretados con precaución.

Si se con sidera que la información constituye un estimado razonable del estado de salud cardiovascular y oral de los entrevistados, es necesario entender, como señalan los autores, que no se puede determinar a partir de este estudio si las personas con una mala salud oral están en mayor riesgo de enfermedad cardíaca.

2/12/16

¿Beber un poco de alcohol a diario realmente ayuda al corazón?

¿Beber un poco de alcohol a diario realmente ayuda al corazón?

Un estudio no halló evidencias de que la ingesta moderada mantenga las arterias limpias

healthfinder.gov

Muchos estudios han sugerido que el alcohol, en moderación, puede ser beneficioso para el corazón. Pero una nueva investigación sugiere que las personas que beben de forma moderada no son más propensas que las abstemias a tener las arterias limpias.

Los científicos examinaron a casi 2,000 pacientes que se sometieron a una angiografía por TC, una prueba de imágenes que detecta las "placas" en las arterias cardiacas. En general, no hubo una asociación entre los hábitos de consumo de alcohol de una persona y sus probabilidades de presentar unos vasos obstruidos.

Los hallazgos están en contraste con estudios anteriores que han vinculado el hecho de beber alcohol de forma moderada con un riesgo más bajo de enfermedad cardiaca, en la que las placas se acumulan en las arterias cardiacas y finalmente podrían desencadenar un ataque cardiaco.

Los investigadores dijeron que una ventaja del nuevo estudio es que usó medidas objetivas.

"Ningún estudio anterior ha evaluado la relación entre el consumo de alcohol y la presencia de la enfermedad cardiaca coronaria mediante el uso de una angiografía coronaria por TC", dijo la investigadora principal, la Dra. Julia Karady, del Centro Cardiaco y Vascular de la Universidad de Semmelweis en Budapest, Hungría.

"No pudimos encontrar ninguna relación entre la presencia de la enfermedad arterial coronaria y el consumo de alcohol", dijo Karady. "Por tanto, no podemos confirmar que el consumo ligero de alcohol tenga un [efecto] protector".

Al mismo tiempo, añadió, no hubo evidencias de que beber una mayor cantidad aumentara el riesgo de obstrucción de las arterias.

Pero grupos como la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association, AHA) aconsejan que no se beba alcohol en exceso, porque puede aumentar la presión arterial y contribuir a la insuficiencia cardiaca y otros problemas cardiovasculares.

Docenas de estudios han encontrado que las personas que beben de forma moderada tienen un riesgo más bajo de enfermedad cardiaca que las que no beben, incluso cuando se tienen en cuenta otros factores de la salud y del estilo de vida.

En general, "moderado" se define como no más de una copa de alcohol al día para las mujeres, y no más de dos al día para los hombres.

Pero esos estudios no demostraron que el alcohol, por sí mismo, proteja al corazón. Y la AHA enfatiza que las personas no deberían empezar a beber con la esperanza de obtener algún beneficio cardiaco, en gran parte porque el alcohol también conlleva sus riesgos.

Las directrices dietéticas del gobierno federal de EE. UU. dicen lo mismo.

El Dr. Kenneth Mukamal estudia los factores del estilo de vida, incluyendo los hábitos de consumo de alcohol, y el riesgo de enfermedad cardiaca. Su propia investigación ha encontrado que las personas que beben alcohol de forma moderada tienen típicamente un riesgo más bajo de enfermedad cardiaca que las que no beben.

Según Mukamal, el nuevo estudio es demasiado "limitado" como para extraer ninguna conclusión.

Por un lado, los pacientes del estudio fueron enviados a una angiografía por TC porque sus médicos pensaban que podrían tener una enfermedad cardiaca, dijo Mukamal, profesor asociado de medicina en el Centro Médico Beth Israel Deaconess en Boston.

"Se tenía una sospecha parecida de que todos tenían una enfermedad cardiaca", dijo. "De modo que eso tiende a minimizar la capacidad de cualquier factor conductual de influir en la cantidad de enfermedad coronaria".

Además, según Mukamal, no está claro si el estudio tomó en cuenta del todo los hábitos de tabaquismo de las personas. Eso es importante, indicó, porque fumar y beber alcohol van de la mano en algunas personas.

Los nuevos hallazgos se basaron en casi 2,000 pacientes referidos a una angiografía por TC. Casi el 40 por ciento dijeron que bebían alcohol de forma regular: normalmente unas 7 copas a la semana.

Se consideró que los pacientes bebían de forma ligera a moderada si tomaban no más de 14 "unidades" de alcohol a la semana. Una unidad se traduce en unas 7 onzas (unos 200 ml) de cerveza, un poco más de 3 onzas (unos 90 ml) de vino, o 1.35 onzas (40 ml) de licor.

En general, encontró el estudio, no hubo una conexión entre los hábitos de bebida de una persona y sus probabilidades de tener placas que obstruyen las arterias.

Y no hubo ninguna diferencia si lo que se bebía era vino, cerveza o licor. Ninguno pareció tener un efecto protector a niveles moderados, dijo Karady.

Karady presentó los hallazgos el martes en la reunión anual de la Sociedad Radiológica de América del Norte (Radiological Society of North America) en Chicago. Las investigaciones presentadas en las reuniones se consideran preliminares hasta que se publican en una revista revisada por profesionales.

Los investigadores están planificando un estudio de mayor tamaño que les ayude a confirmar los nuevos hallazgos.

Independientemente de si la relación entre beber alcohol de forma moderada y la enfermedad cardiaca es verdadera, el consejo de los expertos sigue siendo el mismo.

Si usted ya bebe alcohol, dice la AHA, hágalo solamente con moderación.

14/10/16

Reduce zanahoria 22% de colesterol [14-10-16]


Reduce zanahoria 22% de colesterol

Consumir zanahorias en cualquier presentación puede reducir hasta en 22% los niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre, reportaron investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN), quienes encontraron que al comer este vegetal también se puede revertir uno de los tipos de anemias en seres humanos.

Nina Safrazian Leonovna, directora del proyecto de investigación que se realiza en la Escuela Superior de Medicina (ESM), señaló que en el estudio participaron personas clínicamente sanas y otras cnemia ferropénica, cuyos eritrocitos presentan daños (deformaciones y poros en la membrana) ocasionados por la deficiencia de hierro.

``Al poner en contacto la sangre de las personas enfermas con el jugo de zanahoria comprobamos que en poco tiempo los eritrocitos recuperan su estructura celular hasta en un 80%'''', refirió.

En los estudios de laboratorio se comprobó que la zanahoria es un vegetal que posee altas cantidades de antioxidantes hidro y liposolubles (vitamina A y beta carotenoides), lcuales contribuyen a disminuir el nivel de colesterol y triglicéridos en la sangre, además de que prolongan la vida de los eritrocitos (células que más abundan en el torrente sanguíneo).

La investigadora, mencionó que los eritrocitos de las personas con anemia ferropénica envejecen en menor tiempo que las células de una persona clínicamente sana.

El jugo de zanahoria acelera la sustitución de eritrocitos dañados y las células nuevas no presentan deterioro en su estructura, detalló.

La especialista en hematología y oncología, señaló que esta recuperación se debe a que los eritrocitos asimilan el colesterol del plasma al mismo tiempo que los componentes del jugo de zanahoria, lo cual explica la disminución de esos lípidos en la sangre.

También, comentó que la investigación en la que también colabora Carlos Castillo Henkel, director de la Escuela Supe de Medicina, puede servir como modelo y aporte para el estudio de la arteriosclerosis.

Indicó que para realizar las fotografías con alta definición mediante microscopía electrónica de barrido e identificar a detalle la acción del jugo de zanahoria en las célulse contó con el apoyo de Elena Vinogrova, especialista del Instituto de Nuevas Tecnologías de Moscú, Rusia.

Expresó que en investigaciones anteriores se comprobó que las propiedades antioxidantes de la zanahoria disminuyen significativamente la cantidad de radicales libres;imismo, los linfocitos -células presentes en la sangre- presentan gránulos con morfología similar al de una célula Killer, cuya función es eliminar a las células cancerígenas directamente.

``Por estos resultados obtenidos previamente, tenemos la hipótesis de que con el jugo de zanahoria las células cancerosas pueden reestructurar un porcentaje de su morfología, tal como ocurre con los eritrocitos.

``Además de que las mujeres que presentan altos niveles de colesterol en la sangre, son más susceptibles de desarrollar cáncer de mama, de tal modo que ambas investigaciones están muy relacionadas y continuaremos estudiando los efectos de los compuestos de este vegetal a nivel de biología molecular'''', señaló.

11/10/16

"El objetivo de control de la presión arterial no puede depender sólo de la edad"

"El objetivo de control de la presión arterial no puede depender sólo de la edad"

"No se puede plantear a un paciente un reto más estricto y verle una vez al año"

lne.es

José Julián Segura de la Morena, nefrólogo del Hospital Doce de Octubre (Madrid), preside la Sociedad Española de Hipertensión. Ayer, en un debate celebrado en Oviedo, dentro del 46 Congreso Nacional de la Sociedad Española de Nefrología (SEN), defendió la aplicación de criterios más estrictos en el control de la presión arterial. El doctor Segura basa sus argumentos "en la revisión de las evidencias publicadas y en los datos recogidos en el estudio 'Sprint'". Según este último, bajar la presión sistólica por debajo de 120 mm Hg en pacientes de alto riesgo cardiovascular aporta mayores beneficios que bajarla por debajo de 140. El debate está abierto.

-¿Por qué abandera esta estrategia?


-A la hora de controlar la presión arterial, es necesario ser muy ambiciosos. Durante muchos años las guías fueron recomendando unos objetivos cada vez más bajos. Después, basándonos en estudios no dirigidos directamente al ámbito de la hipertensión, sino al del riesgo cardiovascular, se levantó el grado de severidad en esa recomendación de descensos. En la práctica, dentro del paciente hipertenso de alto riesgo cardiovascular hay un abanico de características clínicas que el médico tiene que ser capaz de identificar, y en función de ese perfil debe aplicar un control más estricto al paciente de alto riesgo cardiovascular que puede beneficiarse de descensos adicionales de la presión arterial.

-¿De qué volumen de pacientes podemos estar hablando?

-Según los estudios realizados en Estados Unidos, en torno al 20 por ciento de los hipertensos pueden beneficiarse de un objetivo más estricto.

-¿Cómo aplicaría en España estos nuevos protocolos?


-Puedo estar de acuerdo en un control estándar, que es tener al paciente por debajo de 140/90. Pero si vamos a la práctica nos encontramos, por ejemplo en los pacientes renales, con que no llegan a un 25 por ciento los que están en ese control. Es decir, cuando el objetivo es muy clásico, muy conservador, se produce una inercia, una relajación por parte del médico, y los niveles rebasan esas cifras. Así surgen más riesgos de complicaciones. Cuando se implanta un objetivo más estricto, muchos pacientes no llegarán, pero sí se consiguen reducciones adicionales de presión arterial que van acompañadas de una reducción de complicaciones cardiovasculares y de muertes.

-Esa alternativa tiene efectos secundarios.


-Sí, y es algo que nos obliga a un seguimiento adecuado. No se puede plantear un control estricto y ver al paciente una vez al año. Es fundamental verlo más a menudo, estar pendiente de cambios que pueda presentar y, sobre todo, seleccionar bien al paciente al inicio del tratamiento.

-¿Qué le parece la posición de quienes apuestan por tolerar niveles más altos de tensión en personas mayores?

-Llegan a recomendar cifras por encima de 150 para personas mayores de 60 años. Creo que hacen una lectura exclusiva de los estudios que tienen que ver con el descenso de la presión arterial sin tener en cuenta otros factores que modulan la decisión que debemos adoptar. En definitiva, no todos los hipertensos son iguales. La edad es un criterio para tener en cuenta, pero no el único. La clave consiste en individualizar el objetivo de control de presión arterial en función de todo un abanico de características clínicas que conforman la historia del paciente. Y no centrarse en un solo criterio: no sólo la edad, no sólo la presencia o no de de diabetes o de enfermedad renal crónica.

3/7/16

Las papas reducen la presión sanguínea [3-7-16]

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Las papas reducen la presión sanguínea
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Londres, Inglaterra (RCN) – Científicos de la Universidad de Norwich, en Inglaterra, descubrieron que estos tubérculos tienen propiedades químicas que ayudan a bajar el temido síntoma.

Los kukoamines son elementos que aparecen naturalmente en muchos tipos de papa común y que actúan de manera rápida si se consume con frecuencia.

Lo más curioso del asunto es que los científicos no estaban en el estudio de las propiedades benéficas del alimento sino de los cambios genéticos en injertos de este tipo.

El estudio recomendó también que para que los efectos se vean con mayor rapidez, se consuma papa hervida y no frita puesto que el aceite le quita dichos químicos.
 

15/6/16

Tener depósitos de colesterol alrededor de los párpados podría apuntar a un riesgo cardiaco [15-6-16]

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Tener depósitos de colesterol alrededor de los párpados podría apuntar a un riesgo cardiaco

Investigadores señalan que las personas que tenían estos depósitos estaban en mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares

¿Podrían los depósitos de colesterol alrededor de los párpados ayudar a los médicos evaluar el riesgo cardiovascular de una persona?

Un estudio preliminar danés sugiere que los depósitos de grasa podrían elevar el riesgo de ataque cardiaco, enfermedad arterial y muerte prematura.

La mitad de los pacientes que tienen estos depósitos, una afección conocida como xantelasma, tienen de hecho niveles normales de colesterol. Por lo tanto, el equipo de investigación cree que la acumulación de colesterol en el párpado es tal vez un marcador de riesgo cardiaco, independientemente del perfil de colesterol del paciente.

"En las sociedades en que no se pueden medir fácilmente otros factores de riesgo cardiovascular, la presencia de xantelasma puede ser un predictor útil de enfermedad aterosclerótica subyacente [endurecimiento de las arterias]", señalaron los autores en un comunicado de la American Heart Association (AHA).

El equipo de investigación, dirigido por Mette Christoffersen del Hospital Universitario de Copenhague y la Universidad de Copenhague en Dinamarca, presentó los resultados el domingo en la reunión anual de la AHA en Chicago.

En su estudio, el equipo le dio seguimiento a la salud de casi 13,000 pacientes que fueron examinados para detectar la presencia de este tipo de depósitos en los párpados.

Los investigadores encontraron que los que tenían esta afección afrontaban una tasa más alta de enfermedades cardiacas y ataques al corazón a medida que envejecían, así como una tasa de supervivencia menor en comparación con los que no la tenían.

En concreto, el xantelasma se relacionaba con un riesgo 51 por ciento mayor de tener un ataque cardiaco y con un incremento de 40 por ciento en el riesgo de enfermedades cardiacas isquémicas. El riesgo de muerte era 17 por mayor entre estos pacientes.

Los expertos señalan que la investigación que se presenta en las reuniones normalmente no se somete al mismo nivel de escrutinio que los estudios que se publican en revistas respetadas.

7/5/16

Si tienes artritis, pon en guardia a tu corazón [7-5-16]


Si tienes artritis, pon en guardia a tu corazón

Un trabajo evidencia que un cuarto de los pacientes están en riesgo de sufrir un ataque al corazón sin previo aviso

La artritis reumatoide, enfermedad que de acuerdo a los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) afecta a cerca del 28 por ciento de la población mundial mayor de 60 años e implica limitaciones al movimiento del 80 por ciento de los pacientes, supone también un riesgo de cara a sufrir un ataque al corazón.

Esta aseveración es el resultado del estudio presentado por la cardióloga Adriana Puente, que asegura que el riesgo se incrementa incluso aunque el paciente no presente síntomas ni otros factores de riesgo como ser fumador o padecer diabetes; “nuestro estudio sugiere que un cuarto de los pacientes con artritis reumatoide y sin síntomas de ninguna patología cardiovascular podrían sufrir un ataque al corazón sin aviso previo”, asevera.

La cardióloga añade que padecer esta patología, que afecta a un 1,6 por ciento de la población general y es la primera causa de consulta en el servicio de reumatología, “casi dobla el riesgo de sufrir un ataque de corazón”.

El trabajo, presentado en el ICNC 12,  congreso en el que participan expertos de todos los países del mundo para intercambiar información de los últimos avances en cardiología y que este año tiene lugar en Madrid,  ha puesto de manifiesto que un 24 por ciento de los 91 pacientes con artritis reumatoide en los que se centró el trabajo presentan riesgo de sufrir isquemia cardiaca o infarto miocárdico.

Para Puente, los resultados ponen de manifiesto la importancia de conducir los diagnósticos de pacientes con artritis reumatoide hacia la necesidad de conocer si este sufre algún tipo de patología cardiovascular,  “incluso si no tienen síntomas e independientemente de si tienen factores de riesgo: esto es esencial para prevenir y reducir la mortadilad cardiovascular”, asevera.

“A estos pacientes se les debería informar de que tienen una elevada predisposición a sufrir un problema cardiovascular y es necesario advertirles cómo controlar mejor la artritis reumatoide y disminuir los factores de riesgo”, asegura la cardióloga.
 

28/4/16

Enfriar el cuerpo para proteger el cerebro, tras un paro cardíaco [28-4-16]

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Enfriar el cuerpo para proteger el cerebro, tras un paro cardíaco

Llevar el cuerpo a una temperatura entre los 32 y los 34º C disminuiye la incidencia y magnitud de las secuelas neurológicas provocadas por un paro cardíaco


Se hace en los Estados Unidos, pero es una novedad en el país. Llevar el cuerpo a una leve hipotermia luego de un paro cardíaco, ayuda a disminuir el consumo de energía del cerebro, lo cual mejora su funcionamiento, facilita su reposo y reduce las secuelas neurológicas.

Siguiendo un estándar de cuidado en el mundo desarrollado, la Terapia Intensiva del Hospital Universitario Austral (HUA) empezó a implementar una técnica de enfriamiento de las víctimas de un paro cardíaco, con el fin de disminuir la mortalidad y las secuelas cerebrales. Los médicos llevan el cuerpo a una hipotermia leve, entre los 32 y los 34 ºC.

Como apagar la calefacción para ahorrar energía; así funciona el enfriamiento. El cerebro consume menos energía, situación que mejora su funcionamiento y facilita su reposo. “Esto es fundamental, porque luego de un paro cardíaco el cerebro sufre la falta de flujo sanguíneo, pero también sufre cuando recupera la sangre. La mayor parte del daño cerebral en los pacientes resucitados ocurre cuando la sangre oxigenada circula nuevamente al cerebro, lo cual produce una respuesta inflamatoria exacerbada. Al bajar la temperatura corporal, disminuye la acción de la inflamación sobre las neuronas”, explicó el Dr. Pablo Pratesi, Jefe de la Terapia Intensiva de Adultos del HUA.

Llevar el cuerpo a una temperatura entre los 32 y los 34º C disminuiye la incidencia y magnitud de las secuelas neurológicas provocadas por un paro cardíaco.

Lo óptimo es que la hipotermia se aplique rápidamente, luego de la resucitación de la persona, para reducir la incidencia y la magnitud de las secuelas neurológicas que padece alrededor de la mitad de quienes sufren un paro cardiorrespiratorio. “Es como el airbag al auto: no previene el hecho, pero disminuye sus consecuencias”, comparó el Dr. Pratesi.

Más allá de sus beneficios, el enfriamiento se aplica en un tiempo limitado; pronto se procede al recalentamiento. “Existen equipos capaces de bajar 1 ºC de temperatura por hora durante 24 horas, para impedir que disminuya más. Luego se procede al recalentamiento a 0,5ºC por hora”, describió la Dra. Victoria Marquevich, residente de la Terapia, que realizó un programa de entrenamiento durante dos meses en el Massachussets General Hospital de Boston, Estados Unidos.

“Recién 72 horas después del recalentamiento somos capaces de estimar un pronóstico respecto a las secuelas cerebrales”, aclaró el Dr. Pratesi, y enfatizó que la reanimación cardiopulmonar (RCP) precoz es tan importante como el tratamiento posterior.


El frío: un recurso histórico

Ya en los tiempos de Hipócrates se describió el uso del hielo y de la nieve para las heridas de los soldados. Y luego de la Segunda Guerra Mundial, se publicó el primer artículo donde se hablaba de llevar a los pacientes con traumatismo de cráneo a temperaturas de 20 a 25º.
Con el tiempo, se llegó a la conclusión de que la hipotermia leve podía acarrear beneficios para la salud. “En el 2002 se publicaron dos artículos que mostraban los resultados de la inducción a la hipotermia leve en personas que habían sufrido un paro cardíaco. Quedó claro que los pacientes tenían una mejor evolución neurológica a los seis meses y una mayor sobrevida”, comentó el Dr. Pratesi.

“Estamos finalizando el entrenamiento para estar en condiciones de brindarle esta posibilidad a la población, y tal vez a otros pacientes que hayan sufrido un accidente cerebrovascular, un traumatismo de cráneo u otros. Hoy sabemos que resulta en pacientes con paro y, por el momento, aplicaremos el tratamiento a este grupo”, concluyeron el Jefe de la Terapia y la Dra. Marquevich.
 

14/4/16

Los lácteos desnatados reducen a la mitad el riesgo de hipertensión [14-4-16]

 
Los lácteos desnatados reducen a la mitad el riesgo de hipertensión

Los lácteos desnatados reducen un 50% el riesgo de hipertensión, según concluyó un equipo de investigadores de la Universidad de Navarra que ahora publica su trabajo en el último número de noviembre de la revista estadounidense "American Journal of Clinical Nutrition". A pesar de ello, los científicos no hallaron relación entre la probabilidad de padecer este trastorno y el consumo de lácteos enteros.

Dirigido por los doctores Alfredo Martínez y Miguel Ángel Martínez-González, el equipo está formado además por otros tres investigadores: Álvaro Alonso, Juan José Beunza y Miguel Delgado-Rodríguez. Álvaro Alonso, en la actualidad investigador en la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard, es el autor principal del trabajo, en el que se ha seguido la evolución de 6.000 personas a lo largo de dos años.

"Las personas con un consumo elevado de leche y productos lácteos desnatados tenían una reducción del 50% en el riesgo de desarrollar hipertensión comparadas con aquellas con un consumo bajo o no consumo", aseguró Alonso. "Sin embargo, no se encontraba ninguna asociación entre el consumo de productos lácteos enteros y el riesgo de hipertensión", matizó.

Los resultados pueden contribuir a definir con mayor claridad las guías dietéticas para la prevención de la hipertensión arterial en la población española, señaló el doctor Alonso. "Los resultados son los primeros que muestran esta asociación en adultos y también se trata del primer estudio realizado fuera de Estados Unidos", concluyó Alonso.

13/4/16

La depresión aumenta el riesgo en pacientes coronarios [13-4-16]


La depresión aumenta el riesgo en pacientes coronarios

Un equipo de investigadores estadounidenses comprobó en un estudio, cuyos resultados publicó la revista Archives of Internal Medicine, que los pacientes bajo depresión tienen un mal pronóstico si padecen enfermedades cardiacas.


Y ello se debe a que este tipo de enfermo olvida con frecuencia tomar sus medicamentos e incluso suspende de manera temporal o total el tratamiento, lo cual puede tener consecuencias no deseadas debido a sus cardiopatías.


Sin embargo, a pesar del mal pronóstico de la depresión para la enfermedad coronaria, es algo que se puede modificar al igual que los niveles de azúcar, el colesterol, la rensión arterial o la afición al tabaco.


Son patologías que deben y pueden controlarse y con ello hacer subir los niveles de sobrevivencia, así como la calidad de vida de estos enfermos.


La investigación estudió a más de 900 pacienteses de enfermedades cardiacos, de edad promedio de 69 años, de los cuales más del 80 por ciento eran varones, y tomaban una media de casi tres pastillas al día.


Se constató que el 22 por ciento de esos enfermos reportaban depresión durante la etapa del seguimiento.


Un 18 por ciento de los deprimidos olvida tomar las pastillas, mientras que esto sólo ocurre en el nueve por ciento de los pacientes sin depresión.


Los autores del análisis opinan que los pacientes deprimidos son los que cumplen de peor manera, o incluso no llevan a cabo, los tratamientos curativos, y esto ocurre independientemente de su edad, sexo, raza, educación o el apoyo que reciban de su familia o sociedad.