13/6/17

El colesterol alto y la hipertensión podrían afectar la memoria en la mediana edad [13-6-17]

.
El colesterol alto y la hipertensión podrían afectar la memoria en la mediana edad

Un estudio halla una relación entre la enfermedad cardiovascular y menores puntuaciones en pruebas de habilidades mentales

Un estudio reciente halla que la hipertensión y el colesterol alto podrían relacionarse con pérdidas de memoria y habilidades mentales en la mediana edad.
Investigadores evaluaron en Francia los datos de casi 3,500 hombres y 1,300 mujeres británicos con una media de edad de 55 años que participaron en Whitehall II, un estudio a largo plazo que dio seguimiento a funcionarios públicos británicos.

Tres veces en el transcurso de una década, los participantes se sometieron a pruebas que medían sus habilidades de razonamiento, memoria, fluidez y vocabulario. La prueba de razonamiento se componía de 65 preguntas orales y de matemáticas de dificultad creciente, y en la prueba de memoria se pidió a las personas que recordaran una lista de 20 palabras. En la prueba de fluidez se pidió a los participantes que mencionaran en un minuto tantas palabras como pudieran que empezaran con la letra "s", o tantos animales como pudieran.

A los participantes también se les sometió a la puntuación de riesgo de Framingham, que tiene en cuenta la edad, el sexo, los niveles de colesterol, la presión arterial, los antecedentes de tabaquismo y diabetes de una persona para predecir las probabilidades de que tenga un ataque cardiaco, accidente cerebrovascular u otro problema cardiovascular en algún momento en los próximos 10 años.

Según el estudio, los que tenían peor salud cardiovascular eran más propensos a tener peores resultados en las pruebas de memoria y capacidad mental que aquellos que tenían mejor salud cardiovascular.

Por ejemplo, tener una puntuación de riesgo cardiovascular 10 por ciento mayor se relacionó con una puntuación 2.8 por ciento más baja en la prueba de memoria en los hombres y 7.1 por ciento más baja en las mujeres.

Con el tiempo, los que tenían peor salud cardiovascular también experimentaron declives más pronunciados en las tareas mentales, con la excepción de la capacidad de razonamiento en los hombres y la fluidez en las mujeres.

"Encontramos que el riesgo cardiovascular en la mediana edad se relacionaba con una menor función cognitiva global", apuntó la coautora del estudio Sara Kaffashian, estudiante de doctorado del Instituto Nacional Francés de Salud e Investigación Médica (INSERM) de París. "También observamos una relación entre una peor puntuación cardiovascular y declives globales en la memoria en un periodo de 10 años".

El estudio se presentarán en abril en la reunión anual de la Academia Estadounidense de Neurología en Honolulú. Los expertos señalan que las investigaciones que se presentan en reuniones no están sometidas al mismo tipo de escrutinio riguroso que las que se publican en revistas médicas.

El Dr. Ralph Sacco, presidente de la American Heart Association, señaló que un cuerpo creciente de investigaciones muestran la importancia de la salud cardiovascular para mantener la función cerebral durante la vida de una persona.

"La relación entre salud cardiovascular y salud cerebral es cada vez más importante y reconocida", apuntó Sacco, profesor de neurología, epidemiología y genética humana de la Facultad de medicina Miller de la Universidad de Miami.

La presión arterial alta, la diabetes, fumar, el colesterol alto y la inactividad pueden contribuir al estrechamiento de los vasos sanguíneos grandes en todo el cuerpo, y también en los pequeños vasos sanguíneos del cerebro, explicó Sacco.

Esos cambios pueden reducir el flujo sanguíneo, lo que "priva al cerebro de oxígeno y produce cambios en nuestro pensamiento, cognición y habilidades mentales", apuntó.

Aunque los sujetos del estudio no tenían la enfermedad de Alzheimer, otra investigación sugiere que la hipertensión, la diabetes y una mala salud cardiovascular son un factor de riesgo para la enfermedad de Alzheimer y la demencia vascular, agregó.

"Antes creíamos que los factores de riesgo vascular sólo conducían a la demencia vascular, pero ahora sabemos que los factores de riesgo vascular también pueden tener un impacto en la enfermedad de Alzheimer", explicó Sacco.

Pero la buena noticia, apuntó, es que los adultos de mediana edad pueden dar pasos para mejorar la salud cardiovascular, tales como seguir una dieta adecuada, hacer ejercicio, controlar la diabetes, si la tienen, y si aplica tomar los medicamentos apropiados para la hipertensión, señaló Sacco.

"Hay una esperanza de que mediante el control de los factores de riesgo vascular, se pueda reducir o prevenir el deterioro cognitivo".

7/6/17

Comer mucho embutido puede aumentar el riesgo de insuficiencia cardíaca



Comer mucho embutido puede aumentar el riesgo de insuficiencia cardíaca
muyinteresante.es

A pesar de que en España es un alimento muy común, un equipo de investigadores del Instituto Karolinska (Suecia) ha publicado un estudio en la revista Circulation: Heart Failure acerca de la ingesta de embutido y su relación con la insuficiencia cardíaca.

El estudio Cohort of Swedish Men, es el primero en examinar los efectos de la carne roja procesada y de la carne roja no procesada, por separado. Contó con la participación de 37.035 hombres de entre 45 y 79 años de edad sin antecedentes de insuficiencia cardiaca, cardiopatía isquémica o cáncer. Todos ellos realizaron una encuesta acerca del consumo de alimentos en su vida diaria y otros factores relacionados con su estilo de vida y tuvieron un seguimiento desde 1998 hasta 2010, fecha de finalización del estudio.

Tras evaluar los resultados del estudio los investigadores descubrieron que la insuficiencia cardiaca fue diagnosticada en un total de 2.891 hombres, de los cuales 266 murieron por esta causa. Los que comieron más carne roja procesada (75 gramos al día o más) tenían un 28% más de riesgo de insuficiencia cardiaca en comparación con los que comían menos (25 gramos al día o menos).

De hecho, por cada 50 gramos diarios de carne procesada (salchichas, embutidos, morcilla, paté de hígado), elevó un 8% el riesgo de incidencia de insuficiencia cardiaca y un 38% el riesgo de muerte por insuficiencia cardiaca. Estos resultados no se repitieron en los hombres que habían comido carne roja no procesada (cerdo y ternera, incluyendo hamburguesas o carne picada), ya que el riesgo de insuficiencia cardíaca o muerte, no aumentó.

“La carne roja procesada contiene comúnmente sodio, nitratos, fosfatos y otros aditivos alimentarios, y las carnes ahumadas y asadas también poseen hidrocarburos aromáticos policíclicos, que pueden contribuir a un mayor riesgo de insuficiencia cardiaca. La carne sin procesar está libre de aditivos alimentarios y, por lo general tiene menor cantidad de sodio, afirma Alicja Wolk, coautora del estudio.

"Para reducir el riesgo de insuficiencia cardiaca y otras enfermedades cardiovasculares, se aconseja evitar la carne roja procesada en su dieta y limitar la cantidad de carne roja sin procesar a una o dos porciones por semana o menos", sentencia Joanna Kaluza, coautora de estudio.

9/2/17

La obesidad abdominal está presente en el 61% de los pacientes hipertensos, según estudio [9-2-17]

La obesidad abdominal está presente en el 61% de los pacientes hipertensos, según estudio

La obesidad abdominal es el factor de riesgo cardiovascular más prevalente en los pacientes con hipertensión arterial (HTA), ya que está presente en el 61 por ciento de los casos, según se desprende del estudio PRESCAP 2010 realizado sobre una muestra de casi 12.961 pacientes hipertensos.

Según este estudio, presentado en el marco de las III Jornadas Cardiovasculares de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), a la obesidad abdominal le sigue la diabetes mellitus en un 30 por ciento de los casos.

Respecto al tratamiento de la enfermedad, los expertos de primaria coinciden en que, en los últimos años, se "ha mejorada notablemente" el control de esta enfermedad. Así, el 61,6 por ciento presentaba buen control de la presión arterial, según los criterios de la Sociedad Europea de Hipertensión y existe un mayor porcentaje de pacientes que reciben terapia antihipertensiva de combinación (63,6%), respecto a ediciones anteriores de este estudio.

"Estos resultados muestran una mejora en el control de la presión arterial respecto a las anteriores ediciones de 2002 y 2006, pero todavía se puede y se debe mejorar mucho más.En estos momentos estamos analizando la base de datos del estudio para comenzar a escribir las respectivas publicaciones y seguro que encontramos nuevos resultados interesantes", asegura el presidente del Comité Organizador de estas jornadas, Gustavo C. Rodríguez Roca.

Sin embargo y para mejorar aún más el control de la presión arterial, Rodríguez Roca sostiene que "deberíamos implicarnos todos, es decir, la administración (Sanidad y Educación), las sociedades científicas, asociaciones de pacientes, etc., con el fin de promover campañas que fomenten un estilo de vida cardiosaludable y mejoren el cumplimiento terapéutico, así como realizar actividades de formación continuada para profesionales sanitarios y educativas para pacientes, entre otras".

6/2/17

Un anticoagulante podría causar sangrado grave sin conferir beneficios [6-2-17]

Un anticoagulante podría causar sangrado grave sin conferir beneficios

Investigadores hallan que Eliquis no reduce los ataques cardiacos, ACV ni muertes en los pacientes de alto riesgo


Para los pacientes que sufren de dolor en el pecho, añadir el nuevo fármaco anticoagulante Eliquis a la terapia antiplaquetaria podría resultar en sangrado grave, sin reducir el riesgo de ataque cardiaco ni accidente cerebrovascular (ACV), halla un estudio reciente.

Un ensayo que evaluaba el tratamiento combinado se detuvo antes de tiempo cuando el riesgo de sangrado grave entre los que tomaban Eliquis (apixaban) se hizo aparente.

"Está muy claro que hay un mayor riesgo de sangrado, y en la mayoría de pacientes no parece haber mucho beneficio que supere el riesgo de sangrado", dijo el investigador, el Dr. John. H. Alexander, codirector de investigación cardiovascular del Instituto de Investigación Clínica Duke del Centro Médico de la Universidad de Duke, en Durham, Carolina del Norte.

"Sabemos que los pacientes de alto riesgo con síndromes coronarios agudos siguen teniendo eventos, y sabemos que la terapia antiplaquetaria es eficaz", señaló Alexander. Los investigadores esperaban ver cierto aumento en el sangrado cuando añadieron Eliquis a otra terapia antiplaquetaria, pero el sangrado fue significativo y "no hubo nada que compensara ese aumento en el sangrado, así que detuvimos el ensayo", comentó.

La conclusión: "Un tratamiento combinado con un anticoagulante y la terapia antiplaquetaria dual debe evitarse a menos que haya una indicación clara para ambas, como en algunos pacientes de fibrilación auricular", apuntó Alexander.

El informe fue publicado en la edición en línea del 24 de julio de la revista New England Journal of Medicine para que coincidiera con la presentación de los resultados del estudio en el Congreso de la Sociedad Internacional de Trombosis y Hemostasia (International Society on Thrombosis and Haemostasis), del 23 al 28 de julio en Kioto, Japón.

Para el estudio, los investigadores asignaron al azar a 7,392 pacientes que recibían terapia antiplaquetaria estándar con dos fármacos a 5 miligramos adicionales de Eliquis o a un placebo dos veces al día. El estudio fue de doble ciego, o sea que ni los pacientes ni los investigadores sabían quién tomaba Eliquis y quién el placebo.

Eliquis es lo que se conoce como un inhibidor del factor Xa, un tipo de anticoagulantes que funcionan al bloquear el factor X, una proteína que tiene que ver con la coagulación de la sangre.

En un seguimiento promedio de ocho meses, 7.5 por ciento de los pacientes que recibieron Eliquis sufrieron un ataque cardiaco, un ACV o murieron, igual que 7.9 por ciento de los pacientes que recibieron el placebo, hallaron los investigadores.

Además, 1.3 por ciento de los que tomaron Eliquis sufrieron de sangrado mayor, en comparación con 0.5 por ciento de los que recibieron el placebo, señalaron.

Además, más pacientes que tomaban Eliquis tuvieron sangrado en el cerebro y murieron de sangrado incontrolable que los pacientes que recibían el placebo, continuó Alexander.

¿Funcionaría una dosis más baja de Eliquis? Alexander se muestra escéptico. Aunque reduciría el riesgo de sangrado, dijo que duda que se evitaran más ataques cardiacos, ACV o muertes.

El ensayo fue financiado por Pfizer/Bristol-Myers Squibb, fabricantes de Eliquis.

En un comentario sobre el estudio, el Dr. Gregg C. Fonarow, profesor de cardiología de la Universidad de California en Los Ángeles, dijo que "cada año, más de 1.4 millones de hombres y mujeres son admitidos a hospitales de EE. UU. por síndromes coronarios agudos".

A pesar de la terapia convencional, los pacientes de síndromes coronarios agudos siguen en riesgo de eventos cardiovasculares recurrentes, lamentó Fonarow.

Una variedad de medicamentos que previenen los coágulos sanguíneos (conocidos como antitrombóticos) "se están evaluando en pacientes de síndromes coronarios agudos para determinar si pueden reducir más el riesgo de eventos cardiovasculares sin aumentar sustancialmente el riesgo de sangrado cuando se añaden a terapias convencionales", señaló.

Se ha mostrado que apixaban y dos fármacos más, rovaroxaban (Xarelto) y dabigatran (Pradaxa), proveen un beneficio significativo en la reducción del accidente cerebrovascular y los coágulos en pacientes de fibrilación auricular, donde el beneficio supera el riesgo de sangrado, apuntó Fonarow.

"Sin embargo, este nuevo estudio sugiere que el uso de apixaban, al menos en la dosis estudiada, se debe evitar en pacientes de síndromes coronarios agudos recientes que están siendo tratados con terapia antiplaquetaria dual", dijo.
 

3/2/17

¿Sabía que a los 18 años se puede sufrir de un infarto?

¿Sabía que a los 18 años se puede sufrir de un infarto?

laprensagrafica.com

Existen adicciones a drogas ilegales,esteroides anabolizantes y pastillas anticonceptivas, que puede aumentar el riesgo de sufrir un Síndrome Coronario Agudo (SCA) en jóvenes a partir de los 18 años.

Si a esto se le suman otros factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular como mala alimentación, sedentarismo, diabetes, hipertensión, tabaquismo, colesterol y triglicéridos elevados, el peligro de padecer un evento cardíaco es aún mayor.

Es decir, que hoy en día el infarto del miocardio y la angina inestable dejaron de ser patologías exclusivas del adulto mayor, ya que pueden comenzar a manifestarse en la juventud.

Según explica la médico internista y cardióloga de la Sociedad Venezolana de Cardiología, Dra. Norka Antepara Amador, la cocaína es una de las drogas ilícitas que más se relaciona con patologías cardiovasculares, por ello es muy común que jóvenes adictos presenten un infarto del miocardio.

“Esta sustancia es capaz de provocar espasmos en las arterias coronarias que impiden el flujo de sangre desencadenando el evento cardíaco. Luego, el espasmo desaparece y la arteria vuelve a su diámetro normal pero el daño en el músculo cardíaco es irreversible”.

Otro hábito muy dañino para el corazón es la ingesta de productos que contienen esteroides anabolizantes para aumentar la musculatura y el rendimiento físico. “Los muchachos que entrenan, principalmente para competencias, quieren realizar ejercicio durante numerosas horas y para lograrlo recurren a estas sustancias que alteran al Sistema Nervioso Simpático encargado, entre otras múltiples funciones, de controlar la frecuencia cardíaca y la presión arterial”.

“El joven logra su objetivo de entrenamiento intensivo, pero pone su salud cardiovascular en altísimo riesgo”.

Lo mismo ocurre con las pastillas anticonceptivas, que aunque previenen los embarazos no deseados, favorecen la trombosis, es decir, la formación de coágulos en el interior de los vasos sanguíneos que pueden provocar un SCA y obstrucciones venosas.

Además, tienen efecto sobre los lípidos en la sangre, aumentando los niveles de colesterol y triglicéridos, así como de tensión arterial.

Esta situación empeora en fumadoras. De acuerdo con la Fundación Española del Corazón (FEC), el tabaco multiplica la probabilidad de trombosis arteriales y venosas en féminas que utilizan anticonceptivos hormonales.

Las estadísticas señalan que una mujer que fuma tiene seis veces más riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular y en el hombre el riesgo es la mitad. “Las posibilidades de padecer una enfermedad de corazón es proporcional a la cantidad de cigarrillos fumados al día y al número de años en los que se mantiene la adicción”.


Prevención

Si alguno de los factores predisponentes o conductas riesgosas antes mencionados está presente en la juventud, es importante tomar los correctivos necesarios y tomar aspirina cuando el médico lo indique.

De esta forma, se evita a futuro el evento cardíaco y otras complicaciones. En el caso de que el SCA haya ocurrido, se recomienda la prescripción de la terapia dual de antiagregación plaquetaria, compuesta por la molécula ticagrelor y aspirina, la cual ha demostrado que reduce la mortalidad y morbilidad cardiovascular, así como las complicaciones por insuficiencia cardíaca.

“La metabolización de ticagrelor es inmediata, por lo que su acción es más rápida y no tiene efectos adversos serios. Este tratamiento debe ir acompañado de cambios en el estilo de vida. Evitar el sedentarismo, pero tampoco ejercitarse en extremo. De hecho, los lineamientos internacionales recomiendan realizar 150 minutos semanales como parte de la prevención cardiovascular”.

“En el caso de deportistas, el entrenamiento debe ir acompañado de chequeo médico permanente. Tener una dieta balanceada, evitar el tabaquismo, y en caso de diabetes, hipertensión, colesterol y triglicéridos elevados consultar al médico y al nutricionista, para recibir la terapia adecuada”.

7/12/16

Alertan de que el deporte incontrolado provoca daños irreversibles en el corazón [7-12-16]


Alertan de que el deporte incontrolado provoca daños irreversibles en el corazón

A partir de los 45 años se recomienda consultar a un cardiólogo antes de empezar a hacer ejercicio

La fiebre por el «running» y la tendencia a practicar cada vez más deporte han hecho que aparezcan algunos problemas de salud, sobre todo en lo relativo al corazón, que se pueden evitar si se toman las medidas necesarias. La ecocardiografía es una herramienta indispensable para conocer el estado en que se encuentra el corazón de la persona que realiza de forma continua deporte. Se sabe que el ejercicio físico es bueno para la salud, pero éste tiene que ser en su justa medida, ya que diferentes estudios han puesto de manifiesto que el ejercicio incontrolado favorece la aparición de arritmias.

Miguel Ángel García-Fernández, director de la 29 Reunión Anual de Imagen Cardiaca, que acaba de celebrarse en Madrid, y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, considera que hacer actividad física tres veces por semana en sesiones de unos 20 minutos a una intensidad intensa o 30 minutos cinco veces por semana de una actividad más ligera es más que suficiente para mantener un buen estado de salud.

La muerte súbita es la patología más temida por los deportistas. Para la doctora Araceli Boraita, directora del Centro de Medicina del Deporte del Consejo Superior de Deportes, «las técnicas de imagen cardiaca detectan las dos patologías que favorecen la muerte súbita: la miocardiopatía hipertrófica (un agrandamiento del ventrículo izquierdo) y la miocartdiopatia arritmogénica».


Recomendaciones

Par el doctor García-Fernández, el desarrollo de las nuevas técnicas modernas de ecocardiografia avanzada ha permitido disponer de pruebas muy sofisticadas de deformación miocárdica, «con las que podemos estudiar mejor la fisiología del corazón. Así, hemos podido constatar que después de una maratón el miocardio está afectado un periodo de tiempo de unas tres semanas», explica el especialista. Falta por saber qué pasa realmente en el corazón a largo plazo. «Estamos empezando a conocer los cambios que se producen y que éstos favorecen la aparición de arritmias».

Como cada vez son más los que se suman a las carreras populares y a las maratones, no se puede bajar la guardia y hay que recordar los signos de alarma ante los cuales se recomienda reducir el ritmo y visitar a un cardiólogo. Estos son:
  • Sensación de que el corazón late de forma irregular
  • Presencia de dolor en el pecho
  • Mareos o sudor frío

La doctora Araceli Boraita sugiere que los daños que se producen en el corazón tras hacer deporte intenso e incontrolado pueden no ser reversibles y que se pueden conocer a través de las pruebas de la imagen cardiaca. Aún quedan muchas preguntas por contestar, porque, según apunta el especialista, «no se sabe cómo el entrenamiento modifica esas lesiones». Lo que sí que es un hecho constatado es que el ejercicio intenso produce unas arritmias y que hay alteraciones en el corazón reversibles. Por eso, se recomienda hacer un estudio de imagen cardiaca superados los 45 años.

Una recomendación importante, según los especialistas, es concienciar a las mujeres sobre la práctica más habitual del deporte. Las estadísticas demuestran que sólo el 25% de las mujeres practican ejercicio habitualmente, por lo tanto, la mortalidad por causas cardiovasculares va a afectar a una de cada cuatro mujeres.

5/12/16

Pérdida de Dientes y enfermedad cardiaca [5-12-16]

Pérdida de Dientes y enfermedad cardiaca

Según investigadores estadounidenses, existe una sólida relación entre la pérdida de los dientes y la enfermedad cardíaca. Un estudio de más de 42,000 adultos estadounidenses mayores de 40 halló que la enfermedad cardiaca estaba presente en el 4,7% de los que presentaban pérdida de los dientes, el 5,7% de aquellos a los que les faltaba entre uno y cinco dientes, el 7,5% de aquéllos a los que les faltaban entre seis y 31, y el 8,5% de aquéllos que habían perdido todos los dientes.

"Estos resultados recalcan la importancia de la asesoría para la promoción de la salud que incluya la promoción de comportamientos saludables para el corazón, la prevención y el control de los factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular y el mantenimiento de una buena salud oral", ha declarado la Dra. Catherine Okoro, de los Centers for Disease Control and Prevention de Estados Unidos.

Estudios anteriores también han hallado una relación entre la enfermedad periodontal y la pérdida de los dientes con un mayor riesgo de arterosclerosis y ataque cardíaco.

La relación entre la pérdida de los dientes y la enfermedad cardíaca es información importante porque ambas afecciones son comunes en la población general. Sin embargo, los resultados deberían ser interpretados con precaución.

Si se con sidera que la información constituye un estimado razonable del estado de salud cardiovascular y oral de los entrevistados, es necesario entender, como señalan los autores, que no se puede determinar a partir de este estudio si las personas con una mala salud oral están en mayor riesgo de enfermedad cardíaca.

2/12/16

¿Beber un poco de alcohol a diario realmente ayuda al corazón?

¿Beber un poco de alcohol a diario realmente ayuda al corazón?

Un estudio no halló evidencias de que la ingesta moderada mantenga las arterias limpias

healthfinder.gov

Muchos estudios han sugerido que el alcohol, en moderación, puede ser beneficioso para el corazón. Pero una nueva investigación sugiere que las personas que beben de forma moderada no son más propensas que las abstemias a tener las arterias limpias.

Los científicos examinaron a casi 2,000 pacientes que se sometieron a una angiografía por TC, una prueba de imágenes que detecta las "placas" en las arterias cardiacas. En general, no hubo una asociación entre los hábitos de consumo de alcohol de una persona y sus probabilidades de presentar unos vasos obstruidos.

Los hallazgos están en contraste con estudios anteriores que han vinculado el hecho de beber alcohol de forma moderada con un riesgo más bajo de enfermedad cardiaca, en la que las placas se acumulan en las arterias cardiacas y finalmente podrían desencadenar un ataque cardiaco.

Los investigadores dijeron que una ventaja del nuevo estudio es que usó medidas objetivas.

"Ningún estudio anterior ha evaluado la relación entre el consumo de alcohol y la presencia de la enfermedad cardiaca coronaria mediante el uso de una angiografía coronaria por TC", dijo la investigadora principal, la Dra. Julia Karady, del Centro Cardiaco y Vascular de la Universidad de Semmelweis en Budapest, Hungría.

"No pudimos encontrar ninguna relación entre la presencia de la enfermedad arterial coronaria y el consumo de alcohol", dijo Karady. "Por tanto, no podemos confirmar que el consumo ligero de alcohol tenga un [efecto] protector".

Al mismo tiempo, añadió, no hubo evidencias de que beber una mayor cantidad aumentara el riesgo de obstrucción de las arterias.

Pero grupos como la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association, AHA) aconsejan que no se beba alcohol en exceso, porque puede aumentar la presión arterial y contribuir a la insuficiencia cardiaca y otros problemas cardiovasculares.

Docenas de estudios han encontrado que las personas que beben de forma moderada tienen un riesgo más bajo de enfermedad cardiaca que las que no beben, incluso cuando se tienen en cuenta otros factores de la salud y del estilo de vida.

En general, "moderado" se define como no más de una copa de alcohol al día para las mujeres, y no más de dos al día para los hombres.

Pero esos estudios no demostraron que el alcohol, por sí mismo, proteja al corazón. Y la AHA enfatiza que las personas no deberían empezar a beber con la esperanza de obtener algún beneficio cardiaco, en gran parte porque el alcohol también conlleva sus riesgos.

Las directrices dietéticas del gobierno federal de EE. UU. dicen lo mismo.

El Dr. Kenneth Mukamal estudia los factores del estilo de vida, incluyendo los hábitos de consumo de alcohol, y el riesgo de enfermedad cardiaca. Su propia investigación ha encontrado que las personas que beben alcohol de forma moderada tienen típicamente un riesgo más bajo de enfermedad cardiaca que las que no beben.

Según Mukamal, el nuevo estudio es demasiado "limitado" como para extraer ninguna conclusión.

Por un lado, los pacientes del estudio fueron enviados a una angiografía por TC porque sus médicos pensaban que podrían tener una enfermedad cardiaca, dijo Mukamal, profesor asociado de medicina en el Centro Médico Beth Israel Deaconess en Boston.

"Se tenía una sospecha parecida de que todos tenían una enfermedad cardiaca", dijo. "De modo que eso tiende a minimizar la capacidad de cualquier factor conductual de influir en la cantidad de enfermedad coronaria".

Además, según Mukamal, no está claro si el estudio tomó en cuenta del todo los hábitos de tabaquismo de las personas. Eso es importante, indicó, porque fumar y beber alcohol van de la mano en algunas personas.

Los nuevos hallazgos se basaron en casi 2,000 pacientes referidos a una angiografía por TC. Casi el 40 por ciento dijeron que bebían alcohol de forma regular: normalmente unas 7 copas a la semana.

Se consideró que los pacientes bebían de forma ligera a moderada si tomaban no más de 14 "unidades" de alcohol a la semana. Una unidad se traduce en unas 7 onzas (unos 200 ml) de cerveza, un poco más de 3 onzas (unos 90 ml) de vino, o 1.35 onzas (40 ml) de licor.

En general, encontró el estudio, no hubo una conexión entre los hábitos de bebida de una persona y sus probabilidades de tener placas que obstruyen las arterias.

Y no hubo ninguna diferencia si lo que se bebía era vino, cerveza o licor. Ninguno pareció tener un efecto protector a niveles moderados, dijo Karady.

Karady presentó los hallazgos el martes en la reunión anual de la Sociedad Radiológica de América del Norte (Radiological Society of North America) en Chicago. Las investigaciones presentadas en las reuniones se consideran preliminares hasta que se publican en una revista revisada por profesionales.

Los investigadores están planificando un estudio de mayor tamaño que les ayude a confirmar los nuevos hallazgos.

Independientemente de si la relación entre beber alcohol de forma moderada y la enfermedad cardiaca es verdadera, el consejo de los expertos sigue siendo el mismo.

Si usted ya bebe alcohol, dice la AHA, hágalo solamente con moderación.

14/10/16

Reduce zanahoria 22% de colesterol [14-10-16]


Reduce zanahoria 22% de colesterol

Consumir zanahorias en cualquier presentación puede reducir hasta en 22% los niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre, reportaron investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN), quienes encontraron que al comer este vegetal también se puede revertir uno de los tipos de anemias en seres humanos.

Nina Safrazian Leonovna, directora del proyecto de investigación que se realiza en la Escuela Superior de Medicina (ESM), señaló que en el estudio participaron personas clínicamente sanas y otras cnemia ferropénica, cuyos eritrocitos presentan daños (deformaciones y poros en la membrana) ocasionados por la deficiencia de hierro.

``Al poner en contacto la sangre de las personas enfermas con el jugo de zanahoria comprobamos que en poco tiempo los eritrocitos recuperan su estructura celular hasta en un 80%'''', refirió.

En los estudios de laboratorio se comprobó que la zanahoria es un vegetal que posee altas cantidades de antioxidantes hidro y liposolubles (vitamina A y beta carotenoides), lcuales contribuyen a disminuir el nivel de colesterol y triglicéridos en la sangre, además de que prolongan la vida de los eritrocitos (células que más abundan en el torrente sanguíneo).

La investigadora, mencionó que los eritrocitos de las personas con anemia ferropénica envejecen en menor tiempo que las células de una persona clínicamente sana.

El jugo de zanahoria acelera la sustitución de eritrocitos dañados y las células nuevas no presentan deterioro en su estructura, detalló.

La especialista en hematología y oncología, señaló que esta recuperación se debe a que los eritrocitos asimilan el colesterol del plasma al mismo tiempo que los componentes del jugo de zanahoria, lo cual explica la disminución de esos lípidos en la sangre.

También, comentó que la investigación en la que también colabora Carlos Castillo Henkel, director de la Escuela Supe de Medicina, puede servir como modelo y aporte para el estudio de la arteriosclerosis.

Indicó que para realizar las fotografías con alta definición mediante microscopía electrónica de barrido e identificar a detalle la acción del jugo de zanahoria en las célulse contó con el apoyo de Elena Vinogrova, especialista del Instituto de Nuevas Tecnologías de Moscú, Rusia.

Expresó que en investigaciones anteriores se comprobó que las propiedades antioxidantes de la zanahoria disminuyen significativamente la cantidad de radicales libres;imismo, los linfocitos -células presentes en la sangre- presentan gránulos con morfología similar al de una célula Killer, cuya función es eliminar a las células cancerígenas directamente.

``Por estos resultados obtenidos previamente, tenemos la hipótesis de que con el jugo de zanahoria las células cancerosas pueden reestructurar un porcentaje de su morfología, tal como ocurre con los eritrocitos.

``Además de que las mujeres que presentan altos niveles de colesterol en la sangre, son más susceptibles de desarrollar cáncer de mama, de tal modo que ambas investigaciones están muy relacionadas y continuaremos estudiando los efectos de los compuestos de este vegetal a nivel de biología molecular'''', señaló.

11/10/16

"El objetivo de control de la presión arterial no puede depender sólo de la edad"

"El objetivo de control de la presión arterial no puede depender sólo de la edad"

"No se puede plantear a un paciente un reto más estricto y verle una vez al año"

lne.es

José Julián Segura de la Morena, nefrólogo del Hospital Doce de Octubre (Madrid), preside la Sociedad Española de Hipertensión. Ayer, en un debate celebrado en Oviedo, dentro del 46 Congreso Nacional de la Sociedad Española de Nefrología (SEN), defendió la aplicación de criterios más estrictos en el control de la presión arterial. El doctor Segura basa sus argumentos "en la revisión de las evidencias publicadas y en los datos recogidos en el estudio 'Sprint'". Según este último, bajar la presión sistólica por debajo de 120 mm Hg en pacientes de alto riesgo cardiovascular aporta mayores beneficios que bajarla por debajo de 140. El debate está abierto.

-¿Por qué abandera esta estrategia?


-A la hora de controlar la presión arterial, es necesario ser muy ambiciosos. Durante muchos años las guías fueron recomendando unos objetivos cada vez más bajos. Después, basándonos en estudios no dirigidos directamente al ámbito de la hipertensión, sino al del riesgo cardiovascular, se levantó el grado de severidad en esa recomendación de descensos. En la práctica, dentro del paciente hipertenso de alto riesgo cardiovascular hay un abanico de características clínicas que el médico tiene que ser capaz de identificar, y en función de ese perfil debe aplicar un control más estricto al paciente de alto riesgo cardiovascular que puede beneficiarse de descensos adicionales de la presión arterial.

-¿De qué volumen de pacientes podemos estar hablando?

-Según los estudios realizados en Estados Unidos, en torno al 20 por ciento de los hipertensos pueden beneficiarse de un objetivo más estricto.

-¿Cómo aplicaría en España estos nuevos protocolos?


-Puedo estar de acuerdo en un control estándar, que es tener al paciente por debajo de 140/90. Pero si vamos a la práctica nos encontramos, por ejemplo en los pacientes renales, con que no llegan a un 25 por ciento los que están en ese control. Es decir, cuando el objetivo es muy clásico, muy conservador, se produce una inercia, una relajación por parte del médico, y los niveles rebasan esas cifras. Así surgen más riesgos de complicaciones. Cuando se implanta un objetivo más estricto, muchos pacientes no llegarán, pero sí se consiguen reducciones adicionales de presión arterial que van acompañadas de una reducción de complicaciones cardiovasculares y de muertes.

-Esa alternativa tiene efectos secundarios.


-Sí, y es algo que nos obliga a un seguimiento adecuado. No se puede plantear un control estricto y ver al paciente una vez al año. Es fundamental verlo más a menudo, estar pendiente de cambios que pueda presentar y, sobre todo, seleccionar bien al paciente al inicio del tratamiento.

-¿Qué le parece la posición de quienes apuestan por tolerar niveles más altos de tensión en personas mayores?

-Llegan a recomendar cifras por encima de 150 para personas mayores de 60 años. Creo que hacen una lectura exclusiva de los estudios que tienen que ver con el descenso de la presión arterial sin tener en cuenta otros factores que modulan la decisión que debemos adoptar. En definitiva, no todos los hipertensos son iguales. La edad es un criterio para tener en cuenta, pero no el único. La clave consiste en individualizar el objetivo de control de presión arterial en función de todo un abanico de características clínicas que conforman la historia del paciente. Y no centrarse en un solo criterio: no sólo la edad, no sólo la presencia o no de de diabetes o de enfermedad renal crónica.