3/7/16

Las papas reducen la presión sanguínea [3-7-16]

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Las papas reducen la presión sanguínea
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Londres, Inglaterra (RCN) – Científicos de la Universidad de Norwich, en Inglaterra, descubrieron que estos tubérculos tienen propiedades químicas que ayudan a bajar el temido síntoma.

Los kukoamines son elementos que aparecen naturalmente en muchos tipos de papa común y que actúan de manera rápida si se consume con frecuencia.

Lo más curioso del asunto es que los científicos no estaban en el estudio de las propiedades benéficas del alimento sino de los cambios genéticos en injertos de este tipo.

El estudio recomendó también que para que los efectos se vean con mayor rapidez, se consuma papa hervida y no frita puesto que el aceite le quita dichos químicos.
 

15/6/16

Tener depósitos de colesterol alrededor de los párpados podría apuntar a un riesgo cardiaco [15-6-16]

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Tener depósitos de colesterol alrededor de los párpados podría apuntar a un riesgo cardiaco

Investigadores señalan que las personas que tenían estos depósitos estaban en mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares

¿Podrían los depósitos de colesterol alrededor de los párpados ayudar a los médicos evaluar el riesgo cardiovascular de una persona?

Un estudio preliminar danés sugiere que los depósitos de grasa podrían elevar el riesgo de ataque cardiaco, enfermedad arterial y muerte prematura.

La mitad de los pacientes que tienen estos depósitos, una afección conocida como xantelasma, tienen de hecho niveles normales de colesterol. Por lo tanto, el equipo de investigación cree que la acumulación de colesterol en el párpado es tal vez un marcador de riesgo cardiaco, independientemente del perfil de colesterol del paciente.

"En las sociedades en que no se pueden medir fácilmente otros factores de riesgo cardiovascular, la presencia de xantelasma puede ser un predictor útil de enfermedad aterosclerótica subyacente [endurecimiento de las arterias]", señalaron los autores en un comunicado de la American Heart Association (AHA).

El equipo de investigación, dirigido por Mette Christoffersen del Hospital Universitario de Copenhague y la Universidad de Copenhague en Dinamarca, presentó los resultados el domingo en la reunión anual de la AHA en Chicago.

En su estudio, el equipo le dio seguimiento a la salud de casi 13,000 pacientes que fueron examinados para detectar la presencia de este tipo de depósitos en los párpados.

Los investigadores encontraron que los que tenían esta afección afrontaban una tasa más alta de enfermedades cardiacas y ataques al corazón a medida que envejecían, así como una tasa de supervivencia menor en comparación con los que no la tenían.

En concreto, el xantelasma se relacionaba con un riesgo 51 por ciento mayor de tener un ataque cardiaco y con un incremento de 40 por ciento en el riesgo de enfermedades cardiacas isquémicas. El riesgo de muerte era 17 por mayor entre estos pacientes.

Los expertos señalan que la investigación que se presenta en las reuniones normalmente no se somete al mismo nivel de escrutinio que los estudios que se publican en revistas respetadas.

7/5/16

Si tienes artritis, pon en guardia a tu corazón [7-5-16]


Si tienes artritis, pon en guardia a tu corazón

Un trabajo evidencia que un cuarto de los pacientes están en riesgo de sufrir un ataque al corazón sin previo aviso

La artritis reumatoide, enfermedad que de acuerdo a los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) afecta a cerca del 28 por ciento de la población mundial mayor de 60 años e implica limitaciones al movimiento del 80 por ciento de los pacientes, supone también un riesgo de cara a sufrir un ataque al corazón.

Esta aseveración es el resultado del estudio presentado por la cardióloga Adriana Puente, que asegura que el riesgo se incrementa incluso aunque el paciente no presente síntomas ni otros factores de riesgo como ser fumador o padecer diabetes; “nuestro estudio sugiere que un cuarto de los pacientes con artritis reumatoide y sin síntomas de ninguna patología cardiovascular podrían sufrir un ataque al corazón sin aviso previo”, asevera.

La cardióloga añade que padecer esta patología, que afecta a un 1,6 por ciento de la población general y es la primera causa de consulta en el servicio de reumatología, “casi dobla el riesgo de sufrir un ataque de corazón”.

El trabajo, presentado en el ICNC 12,  congreso en el que participan expertos de todos los países del mundo para intercambiar información de los últimos avances en cardiología y que este año tiene lugar en Madrid,  ha puesto de manifiesto que un 24 por ciento de los 91 pacientes con artritis reumatoide en los que se centró el trabajo presentan riesgo de sufrir isquemia cardiaca o infarto miocárdico.

Para Puente, los resultados ponen de manifiesto la importancia de conducir los diagnósticos de pacientes con artritis reumatoide hacia la necesidad de conocer si este sufre algún tipo de patología cardiovascular,  “incluso si no tienen síntomas e independientemente de si tienen factores de riesgo: esto es esencial para prevenir y reducir la mortadilad cardiovascular”, asevera.

“A estos pacientes se les debería informar de que tienen una elevada predisposición a sufrir un problema cardiovascular y es necesario advertirles cómo controlar mejor la artritis reumatoide y disminuir los factores de riesgo”, asegura la cardióloga.
 

28/4/16

Enfriar el cuerpo para proteger el cerebro, tras un paro cardíaco [28-4-16]

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Enfriar el cuerpo para proteger el cerebro, tras un paro cardíaco

Llevar el cuerpo a una temperatura entre los 32 y los 34º C disminuiye la incidencia y magnitud de las secuelas neurológicas provocadas por un paro cardíaco


Se hace en los Estados Unidos, pero es una novedad en el país. Llevar el cuerpo a una leve hipotermia luego de un paro cardíaco, ayuda a disminuir el consumo de energía del cerebro, lo cual mejora su funcionamiento, facilita su reposo y reduce las secuelas neurológicas.

Siguiendo un estándar de cuidado en el mundo desarrollado, la Terapia Intensiva del Hospital Universitario Austral (HUA) empezó a implementar una técnica de enfriamiento de las víctimas de un paro cardíaco, con el fin de disminuir la mortalidad y las secuelas cerebrales. Los médicos llevan el cuerpo a una hipotermia leve, entre los 32 y los 34 ºC.

Como apagar la calefacción para ahorrar energía; así funciona el enfriamiento. El cerebro consume menos energía, situación que mejora su funcionamiento y facilita su reposo. “Esto es fundamental, porque luego de un paro cardíaco el cerebro sufre la falta de flujo sanguíneo, pero también sufre cuando recupera la sangre. La mayor parte del daño cerebral en los pacientes resucitados ocurre cuando la sangre oxigenada circula nuevamente al cerebro, lo cual produce una respuesta inflamatoria exacerbada. Al bajar la temperatura corporal, disminuye la acción de la inflamación sobre las neuronas”, explicó el Dr. Pablo Pratesi, Jefe de la Terapia Intensiva de Adultos del HUA.

Llevar el cuerpo a una temperatura entre los 32 y los 34º C disminuiye la incidencia y magnitud de las secuelas neurológicas provocadas por un paro cardíaco.

Lo óptimo es que la hipotermia se aplique rápidamente, luego de la resucitación de la persona, para reducir la incidencia y la magnitud de las secuelas neurológicas que padece alrededor de la mitad de quienes sufren un paro cardiorrespiratorio. “Es como el airbag al auto: no previene el hecho, pero disminuye sus consecuencias”, comparó el Dr. Pratesi.

Más allá de sus beneficios, el enfriamiento se aplica en un tiempo limitado; pronto se procede al recalentamiento. “Existen equipos capaces de bajar 1 ºC de temperatura por hora durante 24 horas, para impedir que disminuya más. Luego se procede al recalentamiento a 0,5ºC por hora”, describió la Dra. Victoria Marquevich, residente de la Terapia, que realizó un programa de entrenamiento durante dos meses en el Massachussets General Hospital de Boston, Estados Unidos.

“Recién 72 horas después del recalentamiento somos capaces de estimar un pronóstico respecto a las secuelas cerebrales”, aclaró el Dr. Pratesi, y enfatizó que la reanimación cardiopulmonar (RCP) precoz es tan importante como el tratamiento posterior.


El frío: un recurso histórico

Ya en los tiempos de Hipócrates se describió el uso del hielo y de la nieve para las heridas de los soldados. Y luego de la Segunda Guerra Mundial, se publicó el primer artículo donde se hablaba de llevar a los pacientes con traumatismo de cráneo a temperaturas de 20 a 25º.
Con el tiempo, se llegó a la conclusión de que la hipotermia leve podía acarrear beneficios para la salud. “En el 2002 se publicaron dos artículos que mostraban los resultados de la inducción a la hipotermia leve en personas que habían sufrido un paro cardíaco. Quedó claro que los pacientes tenían una mejor evolución neurológica a los seis meses y una mayor sobrevida”, comentó el Dr. Pratesi.

“Estamos finalizando el entrenamiento para estar en condiciones de brindarle esta posibilidad a la población, y tal vez a otros pacientes que hayan sufrido un accidente cerebrovascular, un traumatismo de cráneo u otros. Hoy sabemos que resulta en pacientes con paro y, por el momento, aplicaremos el tratamiento a este grupo”, concluyeron el Jefe de la Terapia y la Dra. Marquevich.
 

14/4/16

Los lácteos desnatados reducen a la mitad el riesgo de hipertensión [14-4-16]

 
Los lácteos desnatados reducen a la mitad el riesgo de hipertensión

Los lácteos desnatados reducen un 50% el riesgo de hipertensión, según concluyó un equipo de investigadores de la Universidad de Navarra que ahora publica su trabajo en el último número de noviembre de la revista estadounidense "American Journal of Clinical Nutrition". A pesar de ello, los científicos no hallaron relación entre la probabilidad de padecer este trastorno y el consumo de lácteos enteros.

Dirigido por los doctores Alfredo Martínez y Miguel Ángel Martínez-González, el equipo está formado además por otros tres investigadores: Álvaro Alonso, Juan José Beunza y Miguel Delgado-Rodríguez. Álvaro Alonso, en la actualidad investigador en la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard, es el autor principal del trabajo, en el que se ha seguido la evolución de 6.000 personas a lo largo de dos años.

"Las personas con un consumo elevado de leche y productos lácteos desnatados tenían una reducción del 50% en el riesgo de desarrollar hipertensión comparadas con aquellas con un consumo bajo o no consumo", aseguró Alonso. "Sin embargo, no se encontraba ninguna asociación entre el consumo de productos lácteos enteros y el riesgo de hipertensión", matizó.

Los resultados pueden contribuir a definir con mayor claridad las guías dietéticas para la prevención de la hipertensión arterial en la población española, señaló el doctor Alonso. "Los resultados son los primeros que muestran esta asociación en adultos y también se trata del primer estudio realizado fuera de Estados Unidos", concluyó Alonso.

13/4/16

La depresión aumenta el riesgo en pacientes coronarios [13-4-16]


La depresión aumenta el riesgo en pacientes coronarios

Un equipo de investigadores estadounidenses comprobó en un estudio, cuyos resultados publicó la revista Archives of Internal Medicine, que los pacientes bajo depresión tienen un mal pronóstico si padecen enfermedades cardiacas.


Y ello se debe a que este tipo de enfermo olvida con frecuencia tomar sus medicamentos e incluso suspende de manera temporal o total el tratamiento, lo cual puede tener consecuencias no deseadas debido a sus cardiopatías.


Sin embargo, a pesar del mal pronóstico de la depresión para la enfermedad coronaria, es algo que se puede modificar al igual que los niveles de azúcar, el colesterol, la rensión arterial o la afición al tabaco.


Son patologías que deben y pueden controlarse y con ello hacer subir los niveles de sobrevivencia, así como la calidad de vida de estos enfermos.


La investigación estudió a más de 900 pacienteses de enfermedades cardiacos, de edad promedio de 69 años, de los cuales más del 80 por ciento eran varones, y tomaban una media de casi tres pastillas al día.


Se constató que el 22 por ciento de esos enfermos reportaban depresión durante la etapa del seguimiento.


Un 18 por ciento de los deprimidos olvida tomar las pastillas, mientras que esto sólo ocurre en el nueve por ciento de los pacientes sin depresión.


Los autores del análisis opinan que los pacientes deprimidos son los que cumplen de peor manera, o incluso no llevan a cabo, los tratamientos curativos, y esto ocurre independientemente de su edad, sexo, raza, educación o el apoyo que reciban de su familia o sociedad.

10/4/16

Los médicos no están hablando sobre las relaciones sexuales con las personas que sobreviven a ataques cardiacos [10-4-16]


Los médicos no están hablando sobre las relaciones sexuales con las personas que sobreviven a ataques cardiacos

Un estudio con pacientes jóvenes halla que a menudo están mal informados

Después de sufrir un paro cardiaco, Karen Englert recordó que sus médicos le aconsejaron sin reservas que no levantara jarras con leche, que no condujera y que no se duchara, pero no dijeron nada sobre volver a mantener relaciones sexuales con su marido, Jeff.

"Me han realizado 6 operaciones cardiacas distintas, y nunca me han dado ninguna instrucción concreta sobre cuándo podría volver a hacerlo", dijo Englert, de 33 años, de una zona suburbana de St. Louis, Misuri.

Es razonable que las personas que sobreviven a eventos graves, como un paro cardiaco (cuando el corazón deja de funcionar de pronto) o un ataque cardiaco, estén preocupadas por hacer un esfuerzo excesivo, y esa preocupación se extiende a si mantener relaciones sexuales podría ser perjudicial o peligroso.

Un nuevo estudio de supervivientes jóvenes a ataques cardiacos descubre que su médico les da consejos a menos de 1 de cada 5 sobre si pueden volver a mantener relaciones sexuales, y que la información que reciben a menudo es errónea.

"La gran mayoría de las personas que sufren un ataque cardiaco no reciben ningún consejo por parte de su médico sobre las relaciones sexuales", dijo la autora principal del estudio, la Dra. Stacy Tessler Lindau, directora de medicina sexual integradora en el Centro Médico de la Universidad de Chicago. "Si un médico no lo comenta, algunas personas no volverán a mantener relaciones sexuales porque temen que podría desencadenar otro ataque cardiaco".

Un mes después de sufrir el ataque cardiaco, solamente el 12 por ciento de las mujeres y el 19 por ciento de los hombres del estudio reportaron haber recibido consejos sobre las relaciones sexuales por parte de su proveedor de atención sanitaria, según los hallazgos, publicados el 15 de diciembre en la revista Circulation.

Las directrices dicen que es perfectamente seguro volver a mantener relaciones sexuales tras un ataque cardiaco, en la medida que el paciente ya no sufra de angina o dolor de pecho, dijo Lindau.

Pero muchos médicos no dan esa información a los pacientes, hallaron los investigadores.

En el estudio, se preguntó a más de 3,500 mujeres y hombres de 18 a 55 años de edad sobre los consejos con respecto a la actividad sexual que habían recibido después de su ataque cardiaco. Se realizó preguntas a pacientes de 127 hospitales de Estados Unidos y España entre 2008 y 2012.

En las raras ocasiones en que los pacientes sí hablaron sobre las relaciones sexuales con su médico, en el 68 por ciento de los casos se pusieron restricciones injustificadas, hallaron los investigadores.

A aproximadamente el 35 por ciento de los que fueron asesorados les dijeron que limitaran las relaciones sexuales, al 26 por ciento les dijeron que tuvieran un papel más pasivo y al 23 por ciento les dieron la instrucción de mantener su frecuencia cardiaca en un nivel bajo durante el sexo.

"No hay evidencias para hacer este tipo concreto de recomendaciones, y además son difíciles de realizar, si se piensa en ello", dijo Lindau.

Los investigadores hallaron que cuando los médicos hablaron con los pacientes sobre las relaciones sexuales, eso ayudó. Dos terceras partes de los pacientes que reportaron haber hablado dijeron que estaban completamente satisfechos con las recomendaciones que les dieron.

Después de la pérdida abrupta de su función cardiaca, Karen Englert dijo que ella y su marido pasaron por dificultades con respecto al sexo. Englert, que sufre una enfermedad del nodo sinusal (coronaria) y fibrilación auricular, ambos trastornos del ritmo cardiaco, afirmó que a su marido le preocupaba hacerle daño o provocarle otro episodio cardiaco, y ella pasó malos momentos en los que se sentía inadecuada y poco atractiva.

Les costó mucho tiempo volver a como era antes, añadió, y señaló que "al principio era un poco incómodo. Empezábamos a tener sexo, y él tenía mucho miedo, de modo que constantemente se detenía y me preguntaba: '¿Estás bien? ¿Paramos?' Se iban las ganas".

Englert dijo que los médicos no deberían esperar a que los pacientes empiecen a hablar de ello. "Aunque solamente sugirieran algún material de lectura sutilmente, eso ya sería mejor que nada", señaló.

La Dra. Nieca Goldberg, directora médica del programa cardiaco de mujeres del Centro Médico Langone de la NYU, comentó que no le sorprendió que tan pocos pacientes con ataques cardiacos recibieran consejos sobre las relaciones sexuales.

"Creo que quizá esto queda de lado entre todos los otros mensajes que les transmitimos a los pacientes, sobre lípidos y presión arterial y otros modos de prevenir un segundo ataque cardiaco", dijo Goldberg.

Los médicos deberían aconsejar tanto a los supervivientes de ataques cardiacos como a sus parejas sobre el sexo, añadió. "A veces es la pareja quién está ansiosa por no provocar ningún problema al paciente", indicó.

Los pacientes de un ataque cardiaco deberían sentirse con la libertad de preguntar a su médico si parece que éste no lo va a comentar, afirmaron Lindau y Goldberg.

"No deberían volver a casa y seguir preocupándose por ello", dijo Goldberg. "Deben comentarlo con el médico".
 

9/4/16

El ciclo de la luna está vinculado con los resultados de la cirugía cardiaca, según un estudio [9-4-16]


El ciclo de la luna está vinculado con los resultados de la cirugía cardiaca, según un estudio

A los pacientes que se sometieron a la reparación de un vaso sanguíneo durante la luna llena menguante les fue mejor

¿Tiene programada una cirugía cardiaca? Un nuevo estudio sugiere que quizás le vaya mejor o peor dependiendo del ciclo de la luna cuando se someta al procedimiento.

Los investigadores hallaron que los pacientes que se sometían a un tipo de cirugía cardiaca llamada reparación de disección aguda de la aorta durante la luna llena menguante eran menos propensos a morir y pasaban menos tiempo en el hospital que si la misma operación sucedía en otros momentos del ciclo de la luna.

La disección de la aorta es una afección grave en que la aorta se desgarra. La aorta es la arteria grande que lleva sangre desde el corazón y la distribuye por todo el cuerpo. La afección fue motivo de titulares en 2003 cuando el actor John Ritter murió de una disección de la aorta.

Unos investigadores dirigidos por el Dr. Frank Sellke, codirector del Instituto Cardiovascular en Rhode Island, de los hospitales Miriam y Newport, deseaban observar si las estaciones y las fases del ciclo de la luna tenían algún impacto sobre la supervivencia y la duración de la estadía en el hospital después de que los pacientes se sometían a la reparación de la disección de la aorta.

"Aunque ha habido investigaciones previas sobre los impactos de las estaciones sobre las enfermedades cardiovasculares, hasta ahora no había ningún dato sobre el efecto de los ciclos lunares en los casos cardiacos", comentó Sellke en un comunicado de prensa del hospital.

Según el estudio, "las probabilidades de morir tras [la reparación de una disección de la aorta] se reducían mucho durante la luna llena menguante, y... la duración de la estadía también se redujo durante la luna llena", apuntó Sellke.

Los pacientes que se sometieron a la cirugía durante la luna llena pasaron diez días en el hospital, frente a 14 días de los que se sometieron en las otras dos fases de la luna, según el estudio, que aparece en la edición en línea del 22 de julio de la revista Interactive Cardiovascular and Thoracic Surgery.

El estudio solo pudo apuntar a una asociación entre las fases de la luna y los resultados de la cirugía cardiaca, no pudo probar causalidad. Y por supuesto, dado que la disección de la aorta ocurre al azar, programar un procedimiento de reparación en una fase particular de la luna podría resultar difícil.

"¿Podemos planificar para que esos procedimientos siempre ocurran según los ciclos de la luna? Por supuesto que no", señaló Sellke. "Pero comprender mejor los efectos del medioambiente, lo que incluye los ciclos de las estaciones y de la luna, sobre nuestra salud puede ayudarnos a entender mejor estos ritmos, y en última instancia a proveer una mejor atención a nuestros pacientes".

Dos expertos cardiacos se mostraron de acuerdo en que los resultados del estudio eran interesantes.

"El campo de la 'cronobiología' ya había mostrado el impacto de la estación (por ejemplo, las disecciones ocurren con mayor frecuencia en los meses de invierno) sobre las disecciones, y el impacto de la hora del día en los ataques cardiacos", señaló el Dr. Abe DeAnda, profesor asociado del departamento de cirugía cardiotorácica del Centro Médico Langone de la NYU, en la ciudad de Nueva York. "Y como pueden decir la mayoría de cirujanos, esas emergencias parecen ocurrir de noche".

Sin embargo, también se mostró de acuerdo con Sellke en que los hallazgos tienen pocas aplicaciones prácticas dado que "desafortunadamente, la reparación de la disección aguda no se puede programar".

El Dr. David Friedman es jefe de los servicios de insuficiencia cardiaca del Hospital Plainview de North Shore-LIJ, en Plainview, Nueva York. Comentó que los hallazgos son "atractivos", y concurrió con DeAnda en que otros estudios han mostrado asociaciones entre los periodos de tiempo (por ejemplo, el invierno o los lunes por la mañana) y un aumento en las probabilidades de sufrir un ataque cardiaco o un accidente cerebrovascular.

Pero dijo que todavía no se han determinado los efectos del ciclo de la luna sobre las reparaciones de la aorta.

"Aunque los hallazgos mostraron un descenso en las probabilidades de muerte y unas estadías hospitalarias más cortas en los pacientes que se sometieron a una reparación de la disección aórtica durante la luna llena, no creo que haya suficientes datos para sacar ninguna generalización significativa", apuntó Friedman.
 

Un estudio ligó el divorcio con mayores probabilidades de sufrir un ataque cardiaco [9-4-16]


Un estudio ligó el divorcio con mayores probabilidades de sufrir un ataque cardiaco

Volverse a casar no disminuye el riesgo, al menos para las mujeres.


Un nuevo estudio sugirió que las personas que se divorcian enfrentan un mayor riesgo de sufrir un ataque al corazón que aquellas que permanecen en la dicha matrimonial, pero volverse a casar puede no ser el remedio, al menos para las mujeres.

Investigadores de la Universidad de Duke encontraron que entre los casi 16,000 adultos estadounidenses seguidos durante dos décadas, quienes se divorciaron en algún punto tuvieron un riesgo más alto de sufrir un ataque al corazón que los que siguieron casados.

La conexión pareció más fuerte entre las mujeres, pero no hubo evidencia de que un segundo matrimonio mejorara su situación. Las mujeres que se volvieron a casar seguían siendo 35 por ciento más propensas a sufrir un ataque al corazón que aquellas que se quedaron con su primer esposo.

El estudio, publicado el 14 de abril en la revista Circulation: Cardiovascular Quality Outcomes, no demuestra que el divorcio cause los problemas cardiacos de la persona. Podrían existir otras razones para esta asociación, según los expertos.

Por otro lado, también existen razones por las cuales el divorcio podría afectar la salud cardiaca de algunas personas, dijo el Dr. Gregg Fonarow, profesor de medicina y ciencia cardiovascular en la Universidad de California, en Los Ángeles.

Primero, está el estrés, tanto emocional como financiero, apuntó Fonarow, quien no estuvo involucrado en el estudio.

Más allá de eso, dijo, una vez que termina un matrimonio, algunas personas podrían abandonar sus hábitos saludables, como puede ser comer una dieta balanceada, no fumar y acudir a revisiones médicas regulares.

Independientemente de la explicación detrás de los resultados, Fonarow sugirió que la gente esté al tanto del vínculo entre el divorcio y el bienestar del corazón.

"Las personas podrían querer valorar y medidas proactivas para mejorar su salud cardiovascular", dijo.

El investigador principal Matthew Dupre coincidió.

"Por ejemplo, las mujeres divorciadas, particularmente aquellas que pasan por múltiples divorcios, podrían verse beneficiadas de pruebas de detección adicionales o de un tratamiento para la depresión", dijo Dupre, profesor asociado de medicina comunitaria y familiar de la Universidad de Duke, en Durham, Carolina del Norte.

Eso se debe a que su equipo encontró que los síntomas de la depresión parecen explicar parcialmente el vínculo entre el divorcio y el riesgo de un ataque al corazón en las mujeres.

Los resultados se basan en casi 16,000 adultos estadounidenses entre los 45 y 80 años de edad, a quienes se dio seguimiento de 1992 a 2010. En el inicio, todos eran casados, viudos o habían atravesado al menos un divorcio.

Durante el periodo del estudio, 8 por ciento sufrió un ataque al corazón, con un riesgo más alto entre las personas que se habían divorciado, comparadas con quienes seguían casados.

Entre las mujeres, aquellas que se habían estado divorciados una vez eran 25 por ciento más propensas a sufrir un ataque al corazón, mientras que las que habían atravesado múltiples divorcios enfrentaban un riesgo 77 por ciento más alto de sufrir un infarto al miocardio.

Para los hombres, los rompimientos parecen tener menos impacto en el corazón, encontraron los investigadores.

El riesgo de un ataque al corazón se elevó (en un 30 por ciento) solamente entre los hombres que se habían divorciado al menos en dos ocasiones. Y una vez que los hombres se volvieron a casar, ese incremento desapareció.

Dupre dijo que su equipo tomó en consideración una serie de factores, como la educación, el ingreso y la calificación de las personas en el estándar de medición de la depresión.

Pero, añadió, "nos faltó información sobre varios factores potencialmente importantes que sospechamos pudieron haber contribuido a los riesgos relacionados con el divorcio".

Estos, dijo Dupre, incluyen ansiedad, pérdida de amigos u otros "apoyos sociales" y cambios en el estilo de vida que pueden afectar la salud del corazón.

Los resultados abren otras preguntas, por ejemplo, ¿por qué las mujeres se ven más afectadas y por qué volverse a casar no sirvió como protección?

"Esperábamos que las mujeres que se volvieron a casar tuvieran riesgos de ataques al corazón más similares a los de mujeres casadas de manera estable que a los de mujeres que seguían divorciadas", dijo Dupre. "Pero ese no fue el caso".

Fonarow dijo que los distintos resultados entre las mujeres y los hombres son "interesantes", pero tienen explicación por el momento.

Otra pregunta es si los resultados en este grupo de estudio, cuyos participantes nacieron entre 1930 y 1940, seguirían siendo ciertos para estadounidenses más jóvenes. Pero al menos en este grupo, dijo Dupre, no hubo ninguna evidencia de que el vínculo entre el divorcio y los ataques al corazón se debilite con el tiempo, ya que la tasa de divorcio en los Estados Unidos incrementó y las separaciones matrimoniales dejaron de ser tabú.

De acuerdo con Dupre, el mensaje principal es que el "estrés social", incluyendo el divorcio, podrían "meterse bajo nuestra piel y dañar nuestros corazones".

Dijo que ese conocimiento podría ayudar a los médicos a identificar pacientes con riesgos más altos de sufrir problemas cardiacos.
 

3/4/16

Consumir menos carbohidratos mejora la salud cardiovascular [3-4-16]


Consumir menos carbohidratos mejora la salud cardiovascular

Un grupo de investigadores concluyó que limitar el consumo de carbohidratos en la dieta disminuye el riesgo cardiovascular.


No es ningún descubrimiento el hecho de que, para reducir el riesgo cardiovascular, es necesario, entre otras cosas, restringir drásticamente el consumo de grasas saturadas y de sal para disminuir así el nivel de colesterol malo (LDL) en sangre y la tensión arterial, respectivamente. Sin embargo, no termina de estar claro qué otros nutrientes juegan un papel determinante como cardioprotectores.

Un estudio publicado en el último número de la revista The Journal of the American Medical Association (JAMA) y presentado en la reunión de la American Heart Association (AHA, sus siglas en inglés), que ha tenido lugar en Dallas, EEUU, ha arrojado algo de luz sobre este tema. Según argumentan sus autores, la dieta convencional que se receta a los pacientes en situación peligrosa (los que tienen el colesterol algo elevado, una presión sanguínea en el umbral de la hipertensión o que sufren esta patología en su grado leve) reduce el colesterol malo, pero también el bueno (HDL) y no tiene efectos sobre los triglicéridos; dos parámetros que también sirven para intuir el riesgo coronario. El motivo de este beneficio limitado es, al parecer, un pequeño fallo a la hora de distribuir la proporción entre los principales grupos de alimentos: proteínas, grasas y carbohidratos.

Cambios

Para demostrar su hipótesis, los científicos escogieron a un grupo de 164 voluntarios con hipertensión leve o cuyas cifras indicaban que estaban a punto de padecerla. Todos consumieron, alternativamente y durante seis semanas, tres tipos de dieta cardiosaludable baja en grasa saturada, colesterol y sal y rica en vegetales, frutas, fibra, potasio y otros minerales.

Lo que las diferenciaba era que una hacía énfasis en el consumo de hidratos de carbono (pan, pasta, patatas, arroz y cereales), otra en el de proteínas (la mitad de ellas vegetales) y, la tercera, en el de lípidos monosaturados (los más beneficiosos para el corazón, presentes en el aceite de oliva, colza o girasol).

Al finalizar cada régimen, se evaluaron la concentración de lípidos en sangre y se tomó la tensión. Además, se hicieron análisis de orina para detectar cualquier anomalía derivada de las variaciones dietéticas.

Si bien todos ellos lograron reducir la presión sanguínea y el nivel de LDL (y, en consecuencia, el riesgo cardiovascular), sólo los que potenciaban las proteínas y los ácidos grasos insaturados lograron resultados verdaderamente significativos, sobre todo el primero. De hecho, estas dos dietas incidieron positivamente, además, sobre el colesterol total (la proporción entre el bueno y el malo) y los triglicéridos (lípidos perjudiciales para las coronarias). Así, según las observaciones, la alimentación eminentemente proteica logró hacer descender en un 21% la posibilidad de sufrir un evento cardiovascular; la de las grasas monosaturadas hizo lo propio en un 20% y la que potenciaba los carbohidratos se quedó en un 16%.

En definitiva, «sabemos más acerca del papel de los macronutrientes y hemos determinado que la dieta cardioprotectora convencional se puede mejorar», afirman los autores.

Matices

Estos se han apresurado a aclarar que con su trabajo no quieren ensalzar las dietas hiperproteicas (tipo Atkins) que hacen furor para perder peso. «Queríamos determinar el efecto de los diferentes macronutrientes sin que el adelgazamiento alterase el resultado», explican. Así, los participantes de esta investigación tenían sobrepeso, pero las dietas no les hicieron perderlo de manera significativa, ya que todas aportaban aproximadamente las mismas calorías.